19 de Junio de 2018| Última actualización 22:01 GMT

BREXIT: No todo está perdido

Marco Trade News | 12 Junio del 2018
Ue

Autor imagen: Foto cortesía

Un importante número de diputados británicos estaría dispuesto a una enmienda que permita convocar a un segundo referéndum para que el electorado defina la salida o no del bloque.

El grupo que pretende permanecer en Europa lleva meses consolidándose. Lo que parecía imposible hace un año, ha ido creciendo en las calles, en la opinión pública y desde hace un par de meses dentro del propio recinto del Parlamento.

Los pro-permanencia en la UE están conformando un importante grupo de unos 40 diputados que se muestran dispuestos a respaldar este otoño una enmienda para que –fuere cual fuere el Brexit que el Gobierno de Theresa May acuerde con Bruselas– se convoque un segundo referéndum donde el electorado pueda votar entre salir del bloque en los términos acordados por el Ejecutivo o quedarse dentro de Europa en las actuales condiciones.

Best for Britain, el lobby que recibe el apoyo del multimillonario George Soros, para revertir el Brexit, empieza a recibir vientos favorables y crece la sensación de que no está todo perdido y que la situación de salida de Europa puede revertirse.

Varios acontecimientos juegan a favor. El primer escenario lo constituye el cansancio de los británicos con las luchas internas en el gobierno de May. Boris Johnson, el eurófobo ministro de Exteriores arremete contra el de Economía, al que acusa de ser “el corazón de los partidarios de la permanencia” e incluso sugiere que May los está traicionando. Y exige, en una reunión del grupo ultra conservador 'Conservative Way Forward', cuyas declaraciones se filtraron, “dar la batalla contra el enemigo” (sic! Europa, May, los otros británicos?).

Para consolidar su pensamiento Johnson, jefe de la diplomacia británica, sugirió inspirarse en el “diplomático” Trump para negociar la salida de la UE. Reconoció su “cada vez mayor admiración a Donald Trump” y se mostró “convencido de que hay un método en la locura” del presidente estadounidense. “Imaginen a Trump llevando el Brexit”, propuso. “Entraría fuerte, habría todo tipo de colapsos, todo tipo de caos. Todo el mundo pensaría que se ha vuelto loco. Pero en realidad podría llegar a algún lado. Es un muy buen pensamiento”.

A lo que se agregó el intento de dimisión de un hombre clave de los eurofóbos, el ministro del Brexit, David Davis había amenazado con marcharse si May seguía adelante con su propuesta de mantener indefinidamente a Reino Unido en la unión aduanera, sin alcanzar un acuerdo con Bruselas, para evitar el desastre que supondría el levantamiento de una frontera física en la isla de Irlanda. May tuvo que ratificar a su ministro.

Un segundo escenario a favor de los que pretenden retrotraer el Brexit proviene de las nuevas informaciones que se conocieron acerca de los contactos con el Kremlin del mayor mecenas del Brexit, el magnate Arron Banks, que prueban  la posible injerencia rusa en el referéndum en que Reino Unido decidió abandonar la UE en junio de 2016. Una información de The Sunday Times, que ha tenido acceso a la correspondencia electrónica de Banks, revela que el aliado de Nigel Farage mantuvo varias reuniones con oficiales rusos antes y después del plebiscito. Banks es una figura clave en el Brexit ya que fue su mayor aportante y el mayor mecenas de la historia de la política británica, al invertir cerca de 12 millones de libras en la campaña, hecho condenado en mayo pasado por la Comisión Electoral por superar de los límites legales de gasto.

Ello se suma al reconocimiento de la manipulación electoral realizada por el cerebro de Cambridge Analytica, Chistopher Wylie, que reconoció ante el Parlamento que “el Brexit no habría sucedido sin Cambridge Analytica”.

 

El tercer escenario que podría abrir las puertas a un nuevo referéndum, proviene de la proliferación de datos catastróficos y/o negativos –algunos provenientes del propio Grupo de Preparación Interministerial del gobierno– sobre las consecuencias de una salida no acordada con Bruselas, en términos de alteraciones en los mercados, desabastecimiento, etc.

A la manera de su admirado Trump, Johnson en lugar de llevar calma, reconoce que el Reino Unido va a entrar en una fase en la que “hará falta ser mucho más combativos en Bruselas” y “debemos asumir el hecho de que ahora puede haber un colapso, pero no quiero que nadie entre en pánico durante el colapso. Todo va a ir bien al final”.

En ese contexto, Best for Britain, el lobby pro-UE organiza un plan que despierta el temor en los eurófobos. Se trata de organizar un plebiscito que teóricamente podría celebrarse a principios de 2019.

La directora ejecutiva del grupo, Eloise Todd, considera que hay un cambio de opinión en el electorado: “De todos los nuevos votantes que hubo en las elecciones de junio del año pasado, un 75% se muestra a favor de quedarse en la UE. Y de estos nuevos votantes, muchos apostaron por los laboristas, así que creo que hay argumentos para que Jeremy Corbyn nos escuche”.

Los partidarios de la permanencia se muestran convencidos de que la consulta pueda realizarse porque contaría con el apoyo de la mayoría de los británicos. El objetivo de los siguientes meses será hacer campaña en unos 70 distritos clave, tratando de persuadir tanto a diputados conservadores como laboristas para que respalden este segundo plebiscito.

Fuente: La Vanguardia – El Confidencial

 

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