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Chile: auge y problemas en la producción de aguacates

Marco Trade News | 26 Junio del 2018
Aguacate

Autor imagen: Foto cortesía

La demanda mundial de aguacates aumenta y países productores como Chile, han sabido aprovechar el auge de su consumo masivo a nivel mundial, pero su producción implica problemas como la escasez de agua e impactos medioambientales.

Desde 1990, el cultivo del llamado también oro verde se ha triplicado y Chile se h consolidado como uno de los grandes productores y exportadores. La palta Hass chilena llega a Europa, EEUU y China.

En 2017, el volumen de palta exportada al mercado chino superó las 13.000 toneladas, sustituyendo a México para convertirse en el mayor proveedor de este fruto para China. Y en 2018 podría alcanzar las 18.000 toneladas.

Las cifras de demanda han aumentado en un 12% y la producción en un 4%. El 70% de los aguacates Hass de Chile se exportan y el resto se consume en el país. Chile es después de Estados Unidos y México, el país que más aguacates consume. Se comen para desayunar, almorzar y cenar. El precio, debido a la gran demanda, en los últimos años ha aumentado en Chile. En la actualidad, un kilo de palta cuesta en Chile 5,50 euros y en Alemania, 10 euros.

El éxito ha sido tal, que el consejero comercial de la embajada de Chile en China, Andreas Pierotic cree que el país asiático puede llegar a ser su mayor mercado mundial en diez años: “Ahora podemos encontrar los aguacates en los supermercados y los restaurantes por toda China, y esta fruta es ya tan popular como el vino, el salmón y otros productos chilenos en el mercado chino”.

En la provincia de Petorca, a 220 kilómetros al norte de Santiago, casi nunca llueve, pero por su cálido clima es una de las regiones agrícolas más importantes del país. Alrededor de 8.000 hectáreas de superficie se usan para el cultivo de frutas y verduras, la mitad destinada solo para aguacates. En Petorca se produce el 16% de todo el país y aunque el rendimiento ha descendido debido a la sequía, los agricultores siguen plantando, atraídos por el negocio.

La euforia es tal que Alonso Ríos, presidente de Agropetorca, la mayor asociación agrícola en Petorca, no duda en afirmar que “el aguacate es en la actualidad una marca chilena. El mundo necesita más aguacates. La demanda aumenta. Algunos lo llaman el oro verde. El aguacate se convertirá en un producto de masas y en algún momento hablaremos de precio del cobre, del oro y del aguacate”.

Ríos cree que “pronto el precio será igual en todo el mundo” y que las campañas publicitarias emprendidas por Chile ha sido muy exitosas con el fin de aumentar la popularidad de su consumo en el mundo.

Pero la prosperidad del negocio está cegando algunos aspectos negativos que encierra la producción del aguacate o palta en Chile. Debido a su sabor y altos niveles nutricionales, este fruto de color verde ha gozado de un incremento en su popularidad en los últimos años, pero algunas de las regiones que lo producen para su exportación, han comenzado a sufrir las consecuencias de su cultivo.

Los ciudadanos de la región de Valparaíso, en Chile, zona que lleva décadas dedicándose a la producción de aguacate para satisfacer los mercados europeos y asiáticos, empiezan a padecer carencia de agua debido a su creciente demanda.

No todos disfrutan de la fiebre del oro verde.  Los campesinos que cultivan aguacates en el pequeño pueblo de Cabildo, en Petorca, denuncian desde que la industria agrícola se estableció en la zona, ellos apenas puede sobrevivir, porque no disponen de suficiente agua para regar sus plantas.

“Todos nuestros pozos se han secado. Las grandes empresas utilizan el agua subterránea, y si nosotros cavamos un hoyo en el suelo aquí, no encontraríamos agua, porque ya no hay. Los empresarios tienen suficiente dinero para construir pozos cada vez más profundos y para exportar sus aguacates”

Algunos tienen que sacrificar su producción para ahorrar agua y sus aguacates de menor calidad se destinan al mercado interno a menor precio.

Pero el abastecimiento de agua impacta también ahora en la población y se ha convertido en un gran problema. Los ciudadanos de Cabildo, obtienen el agua de tanques con agua potable de una empresa privada Esval que se la provee. El gobierno ha invertido más de 126 millones de euros en los últimos seis años para el suministro de agua en camiones.

Para el Movimiento de Defensa del Agua, la Tierra y la Protección del Medio Ambiente (Modatima) es necesario cambiar esa situación: “Chile firmó la resolución de la ONU, que reconoce el derecho al agua potable y al abastecimiento sanitario en 2010. Pero en Chile, este derecho hoy en día no está garantizado”. Luis Soto, integrante de la organización, pretende que “el agua vuelva a estar vinculada a la tierra (..) que el agua en Chile vuelva a ser un bien público. Solo así, el desarrollo agrícola puede beneficiar a los pequeños agricultores, y no solo a la industria agrícola.

Alexander Panez Pinto, también del grupo ambientalista, señala que  Modatima, la falta de agua en la zona comenzó a sentirse desde el 2000: “Lo peor es que en esta situación, la falta de agua hace que algunos agronegocios comiencen a construir tuberías y pozos ilegales para desviar el agua”.

El conflicto se agudiza: “Tenemos una tormenta perfecta creada por la expansión de estas plantaciones, el robo de agua y la disminución de la vegetación en la última década. El resultado es la grave sequía que cambia la realidad social, económica y ambiental de la región”, dice Panez Pinto y resalta que el río local dejó de existir, está seco desde hace más de diez años y ahora se convirtió en un basurero. La gente nadaba en ese río, ahora no tienes nada”.

Fuente: Deutsche Welle – Redaccón Marco

 

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