22 de Octubre de 2018| Última actualización 01:36 GMT

China lidera el futuro del motor

Marco Trade News | 30 Agosto del 2018
Nio

Autor imagen: Foto cortesía

Varias empresas china como NIO y otras, venden en el gigante asiático más automóviles de innovación que Tesla.

Era un lugar común afirmar que a cada producto innovador de una empresa occidental que cosechaba gran éxito, le sucedía una compañía de China que copiaba su modelo. Ocurría en todos los sectores de la industria y cada vez, con mayor velocidad e incorporación de desarrollos propios.

En muchos sectores eso ya no sucede. Es la industria china la que lleva la delantera y propone nuevos productos innovadores. En otros, como en el sector de los semiconductores, intenta acortar la distancia que todavía le separa de sus competidores.

La industria de la automoción más avanzada es buen ejemplo. En ese campo, Tesla reinaba con autoridad, como pionera en el desarrollo y la adopción de sistemas de conducción automatizada, haciendo de su automóvil eléctrico en una especie de objeto de deseo.

Pero muy rápida de reflejos las empresas chinas se han lanzado a emular a Tesla, que ya tiene en el gigante asiático una nutrida nómina de competidores, entre los cuales destacan NIO y Qiantu.

NIO, creada por Bin ‘William’ Li, con la intención de liderar el camino con vehículos autónomos, eléctricos e inteligentes, diseña y desarrolla vehículos eléctricos de alto rendimiento y autónomos. Participa en el Campeonato de Fórmula E de la FIA, la primera serie de carreras de monoplazas eléctricos del mundo. Con más de 6.000 empleados en sus 13 ubicaciones, cuenta con expertos en I+D y diseño de todo el mundo, con importante tecnología y experiencia en gestión de empresas líderes de automóviles y alta tecnología.

Se puede decir que NIO es la más avanzada de todas las nuevas y excitantes empresas de autos eléctricos que se han formado en los últimos años. Acaba de iniciar su salida a Bolsa en Nueva York con intención de lograr 1.800 millones de dólares.

Fundada en 2014, rápidamente para los tiempos de la industria automotriz, diseñó y produjo un pequeño lote de un super-deportivo completamente eléctrico llamado EP9, que ya ha roto algunos récords de vehículos de producción EV y no EV. El EP9 ya rodó de manera autónoma la pista en el Circuito de las Américas en Texas a finales de 2016.

El primer automóvil de producción de la compañía, un SUV para siete pasajeros llamado ES8, debutó en diciembre de 2017 y comenzó a producirlo en China en abril, a un costo que es la mitad del precio que un Tesla Model X y comenzó a enviarlos a sus clientes en junio.

Un SUV más pequeño para cinco pasajeros llamado ES6 ya está en desarrollo y sus entregas comenzarán en 2019.

NIO también está respaldado por un grupo de grandes inversores: Tencent, Baidu y Sequoia Capital tienen participaciones en la empresa. El SoftBank está interesado en comprar algunas acciones públicas. Su capacidad innovadora pretende abrirse a ‘casas NIO’ (centros de servicio y cafetería), tecnología de intercambio de batería, etc.

“Es que Tesla –afirma su fundador Bin Li– es una compañía fundada en la era de Internet, mientras que NIO nació en la era de internet móvil, que es la era de los teléfonos inteligentes. Las aplicaciones desempeñan un papel mucho más importante en la vida cotidiana de las personas y brinda a las empresas como nosotros una gran oportunidad para revolucionar la industria del automóvil”.

Al lanzar su oferta pública en EEUU y tener coches en producción, NIO ha alcanzado en tiempo récord, los dos logros de Tesla, si es que la SEC aprueba su ingreso a Wall Street.

NIO es una de las empresas que parecen mejor posicionadas para lograr el liderazgo en su segmento, en China. Su modelo ES8 vende en su país, más que Tesla. El pasado 24 de abril, obtuvo el permiso oficial requerido para probar vehículos autónomos en las calles y carretas de Beijing.

“El futuro está en los vehículos inteligentes, eléctricos, y autónomos. Y nuestro objetivo es abrir ese camino”, afirman en la empresa. Ya tiene dos modelos en producción –el citado SUV ES8 y el deportivo EP9, el coche eléctrico más veloz del mundo, con una velocidad punta de 313 km/h–, y su automóvil conceptual EVE, autónomo y diseñado como una sala de estar, ha sido una de las grandes estrellas del último Salón del automóvil de China, el lugar más apto para vislumbrar el rumbo al que se encamina el principal mercado mundial.  

Por detrás de NIO está Qiantu, otra Tesla china que asombra con su deportivo K-50. Sus directivos consideran que la colaboración entre el Gobierno y las empresas es, precisamente, lo que va a dar al gigante asiático la ventaja que necesita para triunfar en la nueva era: “Las autoridades están solucionando el problema de la infraestructura con la instalación de miles de 'electrolineras', y las subvenciones también han propiciado el aumento en las ventas requerido para reducir los costes de fabricación”, comenta Han Yan, uno de los responsables de la marca.

Según la Asociación de Fabricantes de Automóviles del China (CAAM), en la primera mitad del año se vendieron 14,07 millones de vehículos en el país, de los cuales 412.000 fueron de energías limpias, un sector que creció un 111,5%.

Los planes del gobierno chino dan alas a los fabricantes. Un documento publicado en enero por la Comisión Nacional para la Reforma y el Desarrollo prevé que, en 2020, se produzcan 2 millones de automóviles no contaminantes, y que el 50% de los vehículos que se vendan ese año sean parcial o totalmente autónomos. Si se cumplen sus previsiones, cinco años después, los vehículos de emisiones cero supondrán el 20% del parque automovilístico.

Por eso, NIO y Qiantu no son los únicos. Aunque todavía no están en producción y algunas todavía recorren el camino de la búsqueda de financiación, un grupo de startups chinas, como Faraday Future, Lucid Motors, SF Motors, Byton y Rivian se preparan para subirse al escenario.

Fuente: Agencias – Redacción Marco

 

0 COMENTARIOS

Debe estar registrado para comentar