24 de Enero de 2020| Última actualización 23:59 GMT

China y EEUU buscan reducir las tensiones de la guerra comercial

Marco Trade News | 17 Agosto del 2018
Banderas

Autor imagen: Foto cortesía

Los responsables comerciales de Washington y Beijing se reunirán a fines de este mes para intentar reducir las tensiones. Ambos países acordaron que una delegación china viajará a EEUU para tratar por cuarta vez la guerra comercial

Después de semanas de una escalada constante en la guerra comercial desatada unilateralmente por el presidente de EEUU Donald Trump contra China y las amenazas crecientes de ambas partes, el anuncio de un nuevo encuentro entre los representantes comerciales de las dos potencias ha sido recibido con alivio por parte de los mercados.

Según comunicó el ministerio de Comercio chino, lo acordado es que una delegación de su país, liderada por el viceministro de Comercio, Wang Shouwen, viajará a EEUU los días 22 y 23 de agosto, para retomar las conversaciones e intentar aliviar la tensión comercial que empieza a trastornar la economía global.

Se trata de la cuarta reunión entre los dos países desde abril y tiene por objetivo mitigar la guerra comercial en la que están involucradas ambas economías.

Se trata de un objetivo complejo porque las medidas punitivas y las amenazas han ido demasiado lejos, especialmente por parte de Donald Trump, que ha llegado al exabrupto de  manifestar su disposición a imponer aranceles a todas las importaciones de China por un importe de u$s 500.000 millones y que “la guerra comercial es buena y fácil de ganar”.

Por su parte, Beijing adelantó en cada uno de los encuentros con los representantes de EEUU, que “no acepta ninguna forma de proteccionismo comercial unilateral”, que contestará con aranceles de forma “recíproca” si Washington hace lo mismo, reafirmando su firme oposición al unilateralismo y al proteccionismo comercial.

El embajador chino en EEUU afirmó que “tenemos que trabajar juntos y asegurar una mejor previsibilidad y sostenibilidad en el crecimiento económico global, en lugar de crear más barreras y obstáculos para socavar las perspectivas de prosperidad global”.

Pero el diálogo no parece fácil y sólo podría ser un maquillaje cosmético de la administración Trump, para descongestionar la tensa situación de cara a las elecciones de medio término de noviembre.

Los primeros impactos económicos del conflicto se han empezado a sentir sobre algunos de los Estados vinculados a la soja o a la producción de cerdos, donde el magnate ha recogido más votos.

La delegación china ha sido invitada a viajar a EEUU presidida por Wang, como representante de comercio internacional de China, quien se reunirá con David Malpass, subsecretario del Tesoro estadounidense y su equipo.

En ninguna de las tres rondas anteriores se lograron avances que detuvieran la guerra comercial que ha escalado peligrosamente. China y EEUU se reunieron con el mismo objetivo en Beijing a finales de abril, más tarde en Washington donde decidieron poner “en suspenso” el conflicto y, por último, a comienzos de junio nuevamente en Beijing.

Pero Trump es Trump y el cenáculo más próximo al Salón Oval está compuesto por un grupo de “halcones”, nacional-populistas, que detestan a China, por lo que pateó la mesa de negociaciones a impuso aranceles a productos importados chinos (en especial, tecnológicos) por valor de 34.000 millones de dólares el 6 de julio pasado, lo que obligó a China a responder con medidas análogas sobre bienes agrícolas (como carne de cerdo y soja).

El mundo mirará expectante los resultados de la nueva ronda, aunque con el actual inquilino de la Casa Blanca no sería prudente hacerse grandes ilusiones. La economía global está en juego. Según el Fondo Monetario Internacional, la guerra comercial podría costar hasta el 0,5% del PIB global en los próximos años y todos saldríamos perjudicados de un choque de trenes de semejante magnitud.

Fuente: Agencias – Redacción Marco

 

0 COMENTARIOS

Debe estar registrado para comentar