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Marina Cunningham - Directora del Posgrado de Negocios Internacionales, UCA

Crecer fronteras afuera

La globalización impacta en las pymes y las impulsa a redefinir su estrategia de negocio en pos de internacionalizarse en el mediano o largo plazo.

La globalización impacta en las pymes y las impulsa a redefinir su estrategia de negocio en pos del gran desafío de internacionalizarse en el mediano o largo plazo.

Marina Cunningham | 19 Septiembre del 2014
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Autor imagen: Internet - Archivo

Las consecuencias de la globalización de los mercados y la internacionalización de las empresas generan la necesidad de desarrollar directivos con habilidades para la gestión global. La competencia a la que se enfrentan y el acelerado dinamismo del desarrollo científico y tecnológico generan transformaciones y alteraciones en la definición estratégica y en la forma de hacer negocios. Esto requiere un enfoque integral, que debería contemplar como prioritarios, además, el medioambiente y la responsabilidad social empresaria, como dos aspectos fundamentales de la estrategia.

Adaptación.-
La adaptación a estas nuevas condiciones, así como la identificación y explotación de las actividades generadoras de valor en el nuevo entorno, son clave para la competitividad internacional y todas las empresas que emprendan o estén transitando el camino de la internacionalización deberán estar preparadas para enfrentarse y lidiar con estos nuevos retos.

La internacionalización es un proceso progresivo de cambio complejo y con un enfoque de largo plazo. Este proceso merece la atención especial de los directivos y managers, tanto como del sector público y los ámbitos académicos.

La globalización afecta a las empresas, genera oportunidades para acceder comercialmente a nuevos mercados y ofrece alternativas estratégicas para la generación de negocios. Las firmas, en sus procesos de definición estratégica, no deberían perder de vista que la globalización está cambiando las condiciones sectoriales y formas de hacer y de competir.

Un aspecto de la internacionalización es la complejidad que agrega a la dirección de empresas, ya que las firmas tienen que aprender a desarrollar negocios en países con diferentes entornos y riesgos políticos, económicos, financieros. El marco regulatorio, que constituye el contexto legal del negocio, tanto en origen como en los distintos destinos, es clave para el desarrollo y la sustentabilidad de todo negocio internacional y afecta hasta la más mínima de las decisiones relacionadas a cada proceso y a cada producto.

Otro de los aspectos de este proceso es el humano, ya que las compañías han de encontrar y formar equipos directivos con mentalidad internacional. La sustentabilidad de este tipo de negocios implica tener una empresa competitiva. Y, para ello, es fundamental contar con un alto grado de compromiso del equipo directivo.

Los factores que motivan a una empresa a internacionalizarse pueden dividirse en tres:

- Por necesidad. Cuando considera que el mercado interno está saturado o deprimido, sus competidores nacionales están creciendo, cuentan con capacidad ociosa o stocks excesivos. Puede darse el caso de que nuestro producto solo puede venderse en el exterior, ya que el mercado local aún no lo consume o su consumo es bajo.

- Por oportunidad. Al detectar que hay clientes extranjeros que están demandando nuestros productos o servicios o que los mercados externos son nuestros mercados naturales por la escasez de los mismos.

- Por visión estratégica. Cuando las empresas deciden crecer para ganar tamaño, escala y capacidad para competir, lograr una mayor eficiencia en los suministros, obtener prestigio en el mercado internacional, diversificar riesgos derivados de operar en un solo mercado o en pocos, y obtener mayor rentabilidad.

Competir en mercados internacionales conlleva una revisión de toda nuestra cadena de valor, ya que la sustentabilidad y el éxito de la gestión no son más que un conjunto de empresas y personas interrelacionadas y con múltiples contratos, que deben trabajar coordinadamente, capitalizando todo el proceso y compartiendo el aprendizaje.

Un exhaustivo diagnóstico de nuestra cadena compuesta por I+D, transporte y logística, abastecimiento y proveedores, producción, marketing y comercialización, gestión de la información y servicios posventa, nos permitirá identificar los puntos críticos de nuestro negocio donde debemos hacer foco y trabajar incluso con sistemas de control, y en cuáles podemos apalancar nuestra estrategia de posicionamiento.

La revisión de la cadena de valor de una empresa es sólo uno de los análisis preliminares a efectuar pero, además, se debe trabajar en todas y cada una de las áreas de la empresa para alinear toda la organización a la estrategia.

 


Marina Cunningham, directora del Posgrado de Negocios Internacionales de la Escuela de Negocios de la UCA (Universidad Católica Argentina). Fuente: El Cronista.

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