20 de Octubre de 2017| Última actualización 00:00 GMT

¿Crecimiento económico incluyente un desafío para la práctica comercial?

editor | 23 Abril del 2014

La Organización de los Estados Americanos (OEA) presentó esta semana “Panorama económico y social de América Latina y el Caribe” en la 55 Cátedra de las Américas.

Entre los importantes conceptos difundidos por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, se destacó el enfoque necesario que requiere la región latinoamericana para avanzar sobre “un crecimiento económico incluyente”. 

Según advirtió Insulza, en América Latina y el Caribe cuatro de cada diez personas viven en un medio frágil, es decir, “no son ni pobres ni de clase media, ganan entre dos y diez dólares por día y son muy vulnerables a una desaceleración de la economía mundial”.

Esta situación pone en evidencia la urgente necesidad de mejoras en las políticas económicas que avancen sobre sólidas prácticas comerciales, garantizando un medio estable a la mayoría de la población que no tiene acceso a mejores condiciones de instrucción, generando un pobre desarrollo social.

Para crecer, como señaló Kim, “América Latina tiene que ser más productiva, innovadora y adaptable” (quizá producto de una mala traducción, que sería adaptarse mejor a los cambios). Pero también, y principalmente, debería garantizar el desarrollo de un comercio que incluya más actores ligados a diferentes niveles de la sociedad. 

A través del comercio inclusivo se podría llegar a resultados que aporten tanto al crecimiento económico como el desarrollo de empleo y mejor calidad de vida, donde el proceso de adaptación a los cambios se entienden como parte de una necesidad propia del sistema en el cual se realizan las actividades cotidianas.

0 COMENTARIOS

Debe estar registrado para comentar