21 de Septiembre de 2018| Última actualización 00:36 GMT

Día D: La guerra comercial comenzó esta medianoche en Washington.

Marco Trade News | 06 Julio del 2018
Guerra_comercial

Autor imagen: Foto cortesía

Los aranceles sobre productos chinos por valor de 34.000 millones de dólares al año, entró en vigor después de las 12 de la noche, convirtiéndose en la primera batalla frontal de un conflicto declarado hace meses.

Día D. La guerra comercial comenzó esta medianoche en Washington. Los aranceles sobre productos chinos por valor de 34.000 millones de dólares al año, entró en vigor después de las 12 de la noche, convirtiéndose en la primera batalla frontal de un conflicto declarado hace meses.

 China respondió con igual intensidad y munición del mismo calibre. 

Ambas potencias no han llegado a acuerdo alguno en las conversaciones de los últimos meses.  Pese a las promesas aperturistas de China, la Administración Trump sigue acusando a Beijing de competencia desleal y trato injusto.

Desde hoy, EE UU aplica un arancel del 25% sobre 818 productos procedentes de China (industria aeroespacial, robótica, tecnologías de la información y la comunicación, maquinaria o automoción, entre otros) que suman los 34.000 millones de dólares citados, intentando dañar el programa ‘Made in China 2040’.

Asustado Trump por el impacto electoral que podría tener en los consumidores estadounidenses, el lote arancelado ha dejado fuera aquellos artículos que compran las familias americanas, como la telefonía móvil o los aparatos electrónicos. Pero, de todos modos, el impacto se sentirá en la economía local ya que son muchas las industrias americanas –como la automotriz- las que reciben componentes de otras plantas chinas.

Un minuto después de entrada en vigor la noma estadounidense, China replico con aranceles similares sobre 545 categorías como la soja, el cerdo, el acero, el whisky o los automóviles, entre otros; sectores que afectan territorios que electoralmente responden a Trump.

El volumen de mercancías afectados por el arancel chino, cuyo valor de importación asciende a otros 34.000 millones, recibe una tasa adicional del 25%.  

El Ministerio de Comercio chino, en un duro comunicado, cargó contra la administración estadounidense, acusándola de "bullying" y de "poner en riesgo la cadena de valor global". También consideró que EE UU "ha lanzado la mayor guerra comercial de la historia económica hasta la fecha".

"La parte china prometió no realizar el primer disparo, pero para defender los intereses fundamentales del país y los de su gente, nos hemos visto forzados a contraatacar", dice el comunicado.   

China ha anunciado que acudirá a la Organización Mundial del Comercio (OMC) para denunciar la acción estadounidense y que trabajará con otras naciones "para salvaguardar conjuntamente el libre comercio y el sistema multilateral".

Hay una lista adicional en Washington para otros 284 productos chinos (estos sí de consumo) por un montante de 16.000 millones que se encuentra en consultas y que también tendrá su contraparte china. Las amenazas de ambas potencias de gravámenes aduaneros adicionales podrían extenderse  hasta 400.000 millones más.

Beijing ha prometido ayudas para aquellas compañías que más sufran el impacto de estas tarifas ya que los mercados financieros del país asiático han acusado el golpe de estos meses con una caída del 17% de su principal índice bursátil. La moneda china, también ha sido víctima, perdiendo más de un 3% de su valor frente al dólar en el último mes.

La escalada del conflicto tendrá consecuencias globales, dado lo interconectado de todas las economías. El embate lanzado por Trump encuentra resistencias en su propio país, por el perjuicio que puede causar. La Cámara de Comercio de EEUU, General Electric, Harley davison o Jack Daniels han reclamado a la Casa Blanca rebajar el tono del conflicto por los perjuicios que este pueda ocasionar a la industria de aquel país.

Trump pretende aprovechar una economía doméstica que está dando muestras favorables en el segundo trimestre del año, cuyos buenos datos envalentonan su posición. El presidente de EE UU ha reconocido, sin embargo, que en primera instancia, una guerra comercial “puede causar un poco de daño”, pero en el largo plazo terminara en una victoria.

La postura no sólo afecta a China. Washington ha abierto la contienda hacia la Unión Europea y sus socios Canadá y México. En el caso chino, sin embargo, la pugna va más allá de las cifra de déficit comercial (más de 300.000 millones a favor de China) con quien la pugna es militar y política además de económica. 

Fuente: Agencias

 

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