26 de Septiembre de 2018| Última actualización 05:38 GMT

Donald Trump amenaza con gravar con aranceles los coches europeos

Marco Trade News - Fuente: Agencias – El País | 12 Marzo del 2018
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Autor imagen: GETTY IMAGES

 

Se agrava el conflicto desatado por Trump entre EEUU y la UE, ante las nuevas amenazas de imponer aranceles a los coches europeos, si la Comunidad sigue cuestionando las medidas sobre el acero y el aluminio.

 

Ayer se reunieron los representantes de comercio de ambos bloques en Bruselas, sin lograr ningún acuerdo, mientras los fabricantes de automóviles europeos recibían las noticias de bajas en las  acciones de sus compañías.

 

El Presidente de EEUU continúa con su incontinencia verbal y el sábado disparó en  su cuenta de Twitter: “La Unión Europea, maravillosos países que tratan a Estados Unidos muy mal en comercio, se están quejando de los aranceles al acero y aluminio. Si eliminan sus barreras y aranceles horribles a los productos estadounidenses, nosotros haremos lo mismo y quitaremos las nuestras. Hay un gran déficit. Si no, gravaremos sus coches, etc. ¡Es justo!".

 

Ya en un acto electoral en Moon Township, una zona con una gran concentración del sector siderúrgico, en el oeste de Pensilvania, había prometido: “Vuestro acero va a volver…” y al citar a las marcas alemanas Mercedes-Benz y BMW, había anticipado sus actuales amenazas: “Y si no, ponemos impuestos a los coches (...) Prepárense para los aranceles”.

 

En una apelación al nacionalismo más irracional, el mandatario sostiene que “el acero extranjero es basura”, subrayando su concepción extrema de un proteccionismo anti-globalización, coincidente con los reclamos más sectarios de los grupos populistas y xenófobos.

 

La amenaza, como suele suceder con Trump, es indiscriminada y amplia. Dado que los aranceles no se ponen a productos concretos, sino a familias de productos, la decisión sobre los coches perjudicaría a cualquier fabricante que exporte desde la UE hacia EEUU, en especial a los que producen autos de la gama alta, como BMW y Mercedes, pero también Volkswagen, Ford, Audi, Buick, etc.

 

Para los fabricantes europeos, el impacto será mayor en aquellos modelos que se exportan desde Europa, como es el caso de coupés, sedanes o familiares, pero no en los modelos SUV (vehículo utilitario deportivo), fabricados por automotrices europeas en EEUU. El ataque de Trump a los coches europeos de alta gama, podría no beneficiar a los fabricantes de su país, sino indirectamente a los asiáticos como Lexus, competidor de BMW y Mercedes-Benz.

 

Como Trump parece desconocer la complejidad de la producción globalizada, no advierte que mientras que los modelos típicamente estadounidenses como Cadillac no gozan de la aprobación del consumidor europeo, EEUU importó en 2017, desde Europa 64.000 coches más de los que exportó, debido a que la producción europea responde más al gusto de sus ciudadanos. Situación inversa a la que ocurre en el mercado europeo donde salvo Jeep y algún otro modelo, los coches provenientes de EEUU no tienen aceptación y no por culpa de los aranceles.

 

La UE ha prometido responder con medidas similares a los aranceles estadounidenses y la situación parece escalar en el camino hacia una “guerra comercial”.

 

En medio, asoman voces discordantes, que podrían debilitar el frente anti-proteccionista contra los aranceles de Trump. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, declaró esta pasada semana, en el canal de televisión RTL que: “de cierto modo, (Donald Trump) tiene algunos buenos motivos de protestar contra la situación actual”. Y en una explícita definición de hacia dónde pretende que se apunten los cañones de la “guerra comercial” aclaró: “Hay países en el mundo que no respetan necesariamente los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC)... pensamos naturalmente en China, pero China no es el único país que tiene este tipo de prácticas”.

 

Las pretensiones europeas no parecen ser otras que lograr la exclusión de las medidas proteccionistas de Trump, como ya lo obtuvieron Canadá y México (a cambio de ceder en la negociación del TLCAN) y Australia. Quedan fuera la UE, Brasil y Corea del Sur entre los grandes proveedores de acero a EEUU.

 

La jefa de comercio de la UE, Cecilia Malmström, se reunió con su homólogo americano Robert Lighthizer en Bruselas y manifestó que la postura de la UE es clara, debe ser exenta de los aranceles a la siderurgia, como los socios norteamericanos del TLCAN.

 

Una manera de dejar sola a China y a la OMC en la defensa del sistema multilateral de comercio.

 

La evolución del conflicto es de muy difícil vaticinio. Contra la opinión mayoritaria de los mejores economistas del mundo, Donald Trump, aún cree que el proteccionismo económico es una medida eficaz, pese a sus acreditados fracasos y a los conflictos y penurias que le provocó a la humanidad.

 

 


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