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¿España podría jugar un rol estratégico en el desarrollo la Nueva Ruta de la Seda hacia América Latina y África?

Marco Trade News | 21 Noviembre del 2018
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Autor imagen: Fundación China España

Tras 45 años de relaciones diplomáticas con China, España se ubica como sexto socio comercial del país asiático dentro del bloque europeo, y se perfila como un aliado estratégico en la implementación de la Nueva Ruta de la Seda hacia América Latina y África.

 

Las relaciones entre China y España podrían desencadenar un fuerte lazo entre Oriente y Occidente, convirtiéndose en un puente real, transitable entre las culturas en diferentes ámbitos.

 

Tras 45 años de vínculos, el diálogo entre ambos países se encuentra en un excelente punto de desarrollo. Actualmente, por ejemplo, España es el sexto socio comercial de China dentro del bloque europeo, alcanzando en ese tiempo un volumen de comercio bilateral récord de 30.940 millones de dólares en 2017, según datos consignados por Xinhua.

 

La Nueva Ruta de la Seda se perfila como una de las más ambiciosas iniciativas económicas a nivel global, que evidencia importantes connotaciones geoestratégicas. En ese sentido, España se muestra claramente interesada no sólo en conocer más a fondo a China sino en incorporarse a la iniciativa.

 

“La relación tiene que intensificarse a todos los niveles, pero es muy importante la parte cultural”, dijo Eugenio Bregolat, ex embajador de España en China en entrevista con la agencia Xinhua.

 

Según Bregolat, el país asiático está intensificando su presencia en América Latina y para lograrlo necesita un socio estratégico como España, que tiene históricos lazos con la región y un instrumento común indispensable: el idioma.

 

El ex funcionario español destacó que se trata de “un factor muy importante” y mencionó que el primer ministro chino, Li Keqiang, aconsejó recientemente a los empresarios de su país ir a Latinoamérica “de la mano de empresas españolas”.

 

Por su parte, en otra nota publicada por Xinhua, el ex embajador de España en Beijing, Juan Leña, resaltó que la Nueva Ruta de la Seda brinda muchas oportunidades al tejido empresarial español.

 

Para Leña las empresas españolas podrían sacar rédito en la colaboración del desarrollo de la iniciativa china en el norte de África, siendo las que se dedican a la construcción e infraestructuras las que tienen mayores oportunidades.

 

“China puede usar los puertos del Mediterráneo para llevar la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda al otro lado del mar”, señaló el experto Enrique Fanjul, profesor en la Universidad San Pablo CEU y vicepresidente del think tank Cátedra Chian, consultado por la agencia de noticias.

 

Fanjul destacó que “los puertos pueden ser una extensión de la iniciativa china, ya que España tiene una posición periférica en ella por su situación geográfica”. Asimismo, explicó que si bien la Nueva Ruta está pensada como corredor económico entre Eurasia, los puertos pueden ser una importante vía de entrada a los mercados del norte de África.

 

“Los españoles tienen mucho interés en China y somos un gran importador de sus productos”, dijo Fanjul. No obstante, instó a que las empresas españolas busquen tener mayor presencia en los sectores como infraestructura, construcción y energías renovables, donde son líderes y podrían elevar la relación a una nueva dimensión.

 

Flexibilizar el diálogo para ganar participación

 

El presidente chino, Xi Jinping, iniciará el próximo 28 de noviembre una visita oficial a España, será la primera desde la de su antecesor, Hu Jintao, en 2005.

 

La inminente presencia del mandatario chino, sumada a las declaraciones de la ministra de Industria, Comercio y Turismo (Mincotur), Reyes Maroto, en octubre pasado en Beijing, despertaron el interés de los empresarios españoles sobre la Nueva Ruta de la Seda.

 

“Dos ejes de esta iniciativa son muy importantes para las empresas españolas: conectividad y facilitación del comercio”, dijo la ministra, quien afirmó el interés español en participar de la iniciativa china.

 

Según Maroto, “España puede ofrecer el valor diferencial de la tecnología”, además de la experiencia de las compañías españolas en campos como ingeniería, energía y desarrollo de grandes proyectos de infraestructura.

 

Lo cierto que ambos países están en la mira del otro. No solo China busca acercar posiciones estratégicas con el país europeo en su relación con América Latina, sino que España tiene en marcha su Plan China.

 

Considerado un “país con actuación sectorial estratégica”, el gigante asiático representa para España un mercado prioritario para diversificar su oferta exportable e intensificar los intercambios económicos y comerciales fuera la Unión Europea.

 

Las acciones españolas apuntan a lograr en corto plazo mejorar las cifras de las exportaciones e inversiones, impulsadas entre otras cosas por la actualización del Convenio de Doble Imposición.

 

Sin embargo, la unión hace la fuerza, y los gobiernos de ambos países miran con entusiasmo las líneas de cooperación en terceros mercados, que permitiría identificar proyectos conjuntos a desarrollar en América Latina, África y Asia.

 

 

 

Fuente: Xinhua, La Vanguardia, Mincotur

 

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