19 de Junio de 2018| Última actualización 22:19 GMT

Grupo Equinor - Exxon se adjudica un importante yacimiento en Brasil

Marco Trade News | 09 Junio del 2018
Planta

Autor imagen: Foto cortesía

Un consorcio liderado por la estadounidense Exxon (28 %) y la noruega Equinor (ex Statoil-28 %) se adjudicó los derechos del prometedor yacimiento submarino de Uirapuru, el más codiciado  de los cuatro en subasta y también Dois Irmãos.

La subasta realizada este jueves por la Agencia Nacional del Petróleo (ANP) de Brasil era sobre cuatro yacimiento submarinos (Tres Marias, Dois Irtmãos, Uirapuru e Itaimbezinho),  en el “presal” brasileño que tiene áreas con gigantescas reservas garantizadas.

El consorcio Equinor-Exxon lo integran también la portuguesa Petrogal (14%) y la brasileña Petrobras (30%), que inicialmente no formaba parte del grupo pero que terminó sumándose pues la legislación les garantiza ese derecho. Equinor (antes conocida como Statoil) es una importante petrolera europea, propiedad del Fondo de Pensiones de Noruega y del propio Gobierno de ese país.

Los triunfadores de la subasta se comprometieron a entregarle al Estado brasileño el 75,48 % de las ganancias que obtengan con la explotación de Uirapuru y Dois Irmãos, dos bloques ubicados en aguas muy profundas de la cuenca marina de Santos, en el océano Atlántico y frente al litoral del Estado de Sao Paulo. La oferta ganadora más que triplica la mínima participación exigida por la ANP, que era del 22,18 %.

El bloque de exploración Uirapuru está ubicado en la cuenca Santos, al norte de los bloques BM-S-8 (descubrimiento Carcará) y Norte Carcará, ambos actualmente operados también por Equinor.

Para adjudicarse los derechos a explotar áreas en el presal brasileño, el criterio era precisamente el porcentaje de participación que las empresas postulantes le ofrecían al Estado, dado a que las áreas tienen gigantescas reservas garantizadas.

El grupo encabezado por Statoil y Exxon, pagará unos 678 millones de dólares por el  deseado permiso de explotación de Uirapuri, y unos 105 millones más por Dois Irmãos además de ofrecer al Estado una participación del 72,45 % de las ganancias sobre el petróleo extraído.

Con esa oferta, se impuso al consorcio que Petrobras (45%) había organizado con la francesa Total (20%) y la británica BP-Energy (20%) En la subasta también participó un consorcio liderado por la británica Shell, la estadounidense Chevron y la qatarí QPI, que hizo una oferta de participación de sus ganancias al Estado del 72,05%.

Los derechos de Uirapuru también fueron disputados por un consorcio liderado por las corporaciones chinas CNODC y CNOOC, que fue la que presentó la menor oferta.

La subasta de la licencia para explotar Uirapuru fue la primera de las cuatro previstas por la ANP para ofrecer derechos sobre áreas del presal y para la que se inscribieron 16 petroleras, entre las que figuran varias de las mayores del mundo, entre ellas la española Repsol, que no ha conseguido ninguna adjudicación.

Las reservas calculadas en las cuatro áreas ofrecidas suman unos 5.000 millones de barriles de hidrocarburos. Hasta ahora, Brasil sólo había otorgado licencias para la explotación de seis áreas en el presal.

La Agencia Nacional del Petróleo (ANP) recibió ofertas muy superiores a las previstas por las tres áreas que generaban más interés en la subasta, pero no consiguió atraer interesados para la menos apetecida, cuya disputa fue declarada desierta.

El director general de la ANP, Decio Oddone, calificó la subasta como una de las más exitosas de los últimos años, debido a que, además de lo recaudado por las licencias, le garantizará al Estado ingresos por unos 10.150 millones de dólares, durante los 30 años de los contratos, tanto por su participación de las ganancias como por impuestos y regalías.

Esta es la cuarta vez que Brasil ofrece a las multinacionales la oportunidad de explotar áreas en el presal, un horizonte de explotación en aguas muy profundas ubicado por debajo de una capa de sal de dos kilómetros de espesor y cuyas gigantescas reservas pueden convertir al país en uno de los mayores exportadores mundiales de crudo.

Por contar con enormes yacimientos ya probados de hidrocarburos en el presal, Brasil no ofrece licencias para explotar estas reservas en el régimen de concesión, en el que la petrolera paga por el derecho y se apropia de toda la producción, sino en un régimen de sociedad, en que, además de pagar por el derecho, el vencedor de la subasta tiene que compartir el crudo que extraiga con el Estado.

Brasil tiene prevista otra subasta para adjudicar derechos en el presal el próximo 28 de septiembre, en la que serán ofrecidas otras cuatro áreas importantes: Saturno, Tita,

Pau-Brasil y Sudoeste de Tartaruga Verde.

Fuente: Intereconomia – infosuisse.com

 

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