20 de Julio de 2019| Última actualización 16:16 GMT

Internacionalización de la empresa

Marina Cunningham | 01 Julio del 2014

En el contexto internacional actual, la globalización de la economía está generando un impacto directo en la transformación de las empresas nacionales exponiéndolas, en mayor o menor medida, a convertirse en organizaciones globales o a redefinir permanente su estrategia de negocio en pos del gran desafío de internacionalizarse en el mediano o largo plazo.

 

La gran competencia a la que se enfrentan las empresas hoy en el mercado internacional y el acelerado dinamismo del desarrollo científico y tecnológico, generan permanentes transformaciones y alteraciones en la definición estratégica y en la forma de hacer negocios de las empresas, de los sectores, las industrias y los servicios, de manera eficiente pero también innovadora. Esto requiere un enfoque integral del negocio que debería contemplar como prioritarios, además, el medio ambiente y la responsabilidad social empresaria como dos aspectos fundamentales de la estrategia, de cara a la construcción de una sólida competitividad internacional. 

Hoy las empresas conviven en un entorno dinámico y altamente interrelacionado, donde podríamos citar como algunas de sus características, la creciente sofisticación de los clientes cada vez más informados, las acuerdos comerciales y tratados entre los diversos países, los nuevos actores estratégicos como consecuencia de la maduración de los mercados, las economías de escala y la alta eficiencia en costos, la flexibilidad de las organizaciones requerida para competir enfocadas en la calidad de productos y de la gestión, la innovación tecnológica permanente y la evolución del rol de la cultura y todos sus componentes, así como su gran impacto en el desarrollo de los negocios internacionales.

Adaptación para Una correcta estrategia

La adaptación  a estas nuevas condiciones, así como la identificación y explotación de las actividades generadoras de valor en el nuevo entorno, son clave para la competitividad internacional y todas las empresas que emprendan o estén transitando el camino de la internacionalización  deberán estar preparadas para enfrentarse y lidiar con estos nuevos retos.

La internacionalización es un proceso progresivo de cambio complejo y con un enfoque de largo plazo. Este proceso merece la atención especial de los directivos y managers de las empresas, tanto como del sector público y los ámbitos académicos.

La globalización afecta directamente a las empresas y genera nuevas oportunidades no sólo de acceder comercialmente a nuevos mercados sino que ofrece alternativas estratégicas para la generación de negocios. Las empresas, en sus procesos de definición estratégica, no deberían perder de vista el hecho que el proceso de globalización esta cambiando las condiciones sectoriales y nuevas formas de hacer y de competir ante las cuales es fundamental ofrecer respuestas.

Complejidad y capacitación en todos los niveles

Un aspecto fundamental de la Internacionalización es la mayor complejidad que agrega a la dirección de empresas, ya que considerando ya los aspectos mencionados anteriormente que hacen a la gran rivalidad internacional para competir en el mundo actual, las empresas tienen que aprender a desarrollar negocios en países con diferentes entornos y riesgos políticos, económicos, financieros. El marco regulatorio que constituye el contexto legal del negocio tanto en origen como en los distintos destinos, es clave para el desarrollo y la sustentabilidad de todo negocio internacional y afecta hasta la más mínima de las decisiones relacionadas a cada proceso y a cada producto.

Otro de los grandes aspectos de la Internacionalización desde la empresa es el humano ya que las compañías han de encontrar y formar equipos directivos con mentalidad internacional.

Debemos tener en claro desde un principio que la sustentabilidad de un negocio internacional implica tener una empresa competitiva, o sea una organización de calidad internacional y, para ello, es fundamental contar con un alto grado de compromiso del equipo directivo.

Motivaciones para la Internacionalización

Los factores que motivan a una empresa a internacionalizarse pueden dividirse en tres grandes grupos

Por necesidad, cuando la empresa considera que el mercado interno está saturado o deprimido, sus competidores nacionales están creciendo, cuentan con capacidad ociosa o stocks excesivos. Nuestro producto puede darse el caso también que solamente pueda venderse en el mercado internacional ya que el mercado local aún no lo consume o su consumo es bajo pero la competitividad de la industria a nivel internacional y la demanda es alta.

Por oportunidad, al detectar concretamente que hay clientes extranjeros que están demandando nuestros productos o servicios o que los mercados externos son nuestros mercados naturales por la escasez de los mismos.

Por visión estratégica, en el momento en que las empresas deciden crecer para ganar tamaño, escala y capacidad para competir, lograr una mayor eficiencia en los suministros, obtener prestigio en el mercado internacional, diversificar riesgos derivados de operar en un solo mercado o en pocos mercados, y por supuesto obtener mayor rentabilidad ya sea a través de la optimización de sus procesos o de un mejor posicionamiento de sus  productos en mercados donde logran un mayor volumen de facturación por mejores precios o mayor volumen.

El desafío de competir en mercados internacionales conlleva una revisión de toda nuestra cadena de valor, ya que la sustentabilidad y el éxito de la gestión no son más que  un conjunto de empresas y personas interrelacionadas y con múltiples contratos, que deben trabajar coordinadamente, capitalizando todo el proceso  y compartiendo el aprendizaje.

Un exhaustivo diagnóstico de nuestra cadena compuesta por I+D, transporte y logística, abastecimiento y proveedores, producción, marketing y comercialización, gestión de la información y servicios postventa, nos permitirá identificar los puntos críticos de nuestro negocio donde debemos hacer foco y trabajar incluso con sistemas de control, y en cuáles podemos apalancar nuestra estrategia de posicionamiento.

La revisión de la cadena de valor es sólo uno de los análisis preliminares a efectuar pero, además, se debe trabajar en todas y cada una de las áreas de la empresa para alinear toda la organización a la estrategia. 

 

PARA UNA ACERTADA TOMA DE DECISIONES

Sabemos que no basta con una presentación general del complejo proceso de internacionalización.

Cada uno de los pasos y elementos de esta transformación implica, a su vez, una serie de análisis, decisiones y acciones que debe  ser considerados minuciosamente para el logro del objetivo final: el mejor posicionamiento de la empresa y el producto elegido en su lugar de destino, como puerta a un mayor crecimiento y a una permanente y sustentable expansión de nuestros negocios.

Por eso, si bien una toma de conciencia general de la magnitud e importancia de la internacionalización nos brinda un panorama inicial de los pasos a dar, vale la pena tener en cuenta que cada uno de ellos es, por sí y en relación a cada uno de los otros, de vital importancia.

Teniendo esta perspectiva, habremos de analizar en particular y en sucesivas etapas los diversos aspectos con sus propias características.

Dada la amplitud  y la complejidad de lo que implica el Proceso de la Internacionalización de la Empresa, y sus sucesivas etapas,  en  los próximos mailings realizaremos  un análisis mas profundo de diversos aspectos de la misma

 

Las etapas y sus  implicancias

La internacionalización es un proceso que se va desarrollando y atravesando diferentes etapas. El proceso suele atravesar 3 grandes etapas desde el inicio hasta la consolidación, durante las cuales el grado de compromiso de la empresa va creciendo con la evolución del mismo. Pueden darse algunas excepciones a esta evolución natural por etapas, dependiendo del tipo de industria o de negocio donde la empresa puede no respetar estas etapas por las características propias o  internacionales.  

Normalmente encontramos que en un comienzo, en la etapa uno, podemos hablar de una empresa exportadora inicial, casi pasiva, donde hay un acelerado proceso de aprendizaje, incluso desde lo operativo, para cumplir con las exigencias internacionales. Luego pasamos a la segunda etapa, el la que la empresa es más proactiva al desarrollo del negocio, que podríamos llamar exportación activa, donde además podemos contemplar alianzas o acuerdos con empresas extranjeras  y donde el grado de compromiso de la compañía es mayor que en la primera etapa.

Luego, como tercera etapa, el objetivo es consolidarnos en los mercados internacionales, las exportaciones son más estables al igual que nuestra trayectoria comercial en el exterior y con una sólida cartera de clientes. También es en esta etapa donde precisamente la compañía comienza a evaluar mayores alianzas, inversiones directas y hasta incluso adquisiciones en los diferentes mercados.

Cada empresa, dependiendo del tipo de industria y sector al que pertenece y fundamentalmente con el nivel de recursos asignados, atravesará estas etapas de manera particular; incluso algunas puedan saltar de una etapa a la otra rápidamente por exigencias del mismo mercado o nacer como empresas exportadoras si no hay un mercado local para sus productos.

En el inicio del proceso la toma de decisiones incluye aspectos claves tales como, la selección del producto a ofrecer, con la calidad y las exigencias internacionales, la selección y el análisis de los mercados que ofrecen potencial para nuestros productos. En esta primera fase la incidencia de la aversión al riesgo de las empresas y sus equipos directivos tiene mucha influencia en esta selección.

Se deberán ponderar los mercados según los criterios que cada empresa considere pertinentes según su negocio, su cultura, sus recursos y posibilidades. Así nos encontramos con que algunas comienzan sus operaciones con  los mercados de mayor exigencia al principio y prefieren atravesar el camino de mayor aprendizaje y adaptación desde su inicio, asumiendo que luego están preparados para abordar otros mercados con menores exigencias. Otras optan por realizar el camino inverso y atraviesan un proceso gradual a mercados más cercanos, con menos diferencias culturales y con menor impacto en cuanto a la adaptación de la empresa y los productos al nuevo mercado.

Además como parte de la estrategia de selección también evaluaremos si estaremos desembarcando en pocos o muchos mercados y si vamos a agruparlos por el grado de similitud o diferenciación ya que esto impacta directamente en el proceso, el nivel de inversión, las habilidades y el grado de compromiso de cada empresa.

Una decisión estratégica adicional y no menos importante es la selección de las personas que estarán involucradas en el proyecto, y las condiciones y aptitudes profesionales y personales de  las mismas. Se deberán considerar aspectos claves tales como conocimientos técnicos de negocios internacionales, del producto, clientes, idiomas, capacidad para interactuar con personas de diferentes culturas, habilidad de comunicación, entre otras.

 


ENFOQUE DE REDES

El ingreso a mercados que implica la internacionalización de la empresa excede la acción aislada de la misma empresa y, más aún la exclusiva acción de sus directivos. No en vano ha avanzado fuertemente el estudio de la importancia de redes para el desarrollo dinámico en los procesos de internacionalización..

En este sentido, son muchos los autores que, en los últimos tiempos, se han abocado al enfoque de esa trama que necesariamente se deberá conformar si se quiere lograr una verdadera efectividad y fortaleza en el negocio, dado que los actores son múltiples y, por ende, es preciso lograr de cada uno su mayor potencial para asociarlo en una sinergia que reúna la mayor experiencia, los conocimientos ya adquiridos, los contactos previamente establecidos, la confianza consolidada, del mismo modo que los mejores recursos tecnológicos, las mejores relaciones interculturales y la más alta capacidad en los recursos humanos.

Se trata de establecer un contexto donde la importancia de la información y de su intercambio adquieren un papel fundamental en la medida en que su óptimo aprovechamiento redunda directamente en los resultados a obtener.

Ciertamente, el entramado y consolidación de estas redes tanto de la empresa como tal y de cada uno de sus integrantes,  es todo un desafío que se presenta hoy para poder hacer frente a las múltiples características de muy diversa índole que presenta el reto de la internacionalización.

Así como esto es de vital importancia en la concepción del negocio en su fase de ingreso a nuevos mercados, previamente hay que considerar que al mismo tiempo, o aún antes, es preciso conformar las redes locales que faciliten la fluidez y sustentabilidad en el proceso interno que culmine en el ingreso exitoso en los mercados de destino.

En esta concepción- según Johanson y Mattson- todo el proceso de internacionalización es considerado como un  camino en el cual las relaciones se establecen de manera continua y  estas relaciones  se interconectan a través de redes integradas por varias empresas, clientes, competidores, proveedores complementarios, proveedores, distribuidores, agentes y asesores, así como por los organismos públicos de regulación y de otros tipos.

Una buena red de la empresa disminuirá considerablemente los riesgos de problemas con el crecimiento futuro, considerando que su fin principal la reducción de la incertidumbre, especialmente en los primeros pasos de contacto comercial con nuevos socios.                                                                       


Marina Cunningham, directora del Posgrado de Negocios Internacionales de la Escuela de Negocios de la UCA (Universidad Católica Argentina). Fuente: El Cronista.

 

0 COMENTARIOS

Debe estar registrado para comentar