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La Ruta de la Seda china contribuirá a la actualización de infraestructura en Argentina

Marco Trade News | 05 Septiembre del 2018
Paneles_solares

Autor imagen: Foto cortesia

La Iniciativa de la Franja y la Ruta que impulsa China desde 2013, converge con la necesidad de Argentina de actualizar su infraestructura y actuará como motor para el desarrollo económico del país sudamericano.

La iniciativa, propuesta por China en 2013, busca la conectividad de infraestructuras, negocios y cooperación entre los pueblos a lo largo y más allá de las antiguas rutas comerciales de la Ruta de la Seda que fundaron el intercambio de mercaderías a lo largo del Asia y Europa.

La Iniciativa de la Franja y la Ruta es un gigantesco proyecto estratégico desarrollado por China, para construir una nueva plataforma para la cooperación internacional y nuevos motores de crecimiento y prosperidad global.

Está centrado en cinco pilares: la coordinación de políticas, la conexión de infraestructuras e instalaciones, la eliminación de trabas al comercio, la integración financiera y el estrechamiento de los lazos entre los pueblos.

La expansión de la Iniciativa ha alcanzado hasta el momento a 103 países, regiones y organizaciones internacionales que firmaron 118 acuerdos de cooperación con la Franja y la Ruta de China, lo que ha permitido extender su alcance desde el continente euroasiático hasta África, América Latina-Caribe y el Pacífico Sur.

Argentina, un socio preferente de China, se asocia a la Iniciativa. Sus necesidades de actualización de sus infraestructuras convergen con la proyección estratégica china. Como señaló Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo de la Cámara de la Producción, Industria y Comercio Argentino-China, en diálogo con Xinhua: “esta iniciativa china, que ha tenido tanto éxito en su relación terrestre con los países de Medio Oriente, Europa y África, creo que va a alcanzar mayor relevancia para nuestras relaciones bilaterales, que todavía no han alcanzado su máximo nivel”.

Las inversiones chinas en infraestructura se están multiplicando en Argentina. Represas hidroeléctricas en el sur del país para actualizar su matriz energética; proyectos para poner en valor el transporte ferroviario de pasajeros en la ciudad de Buenos Aires y su periferia;  modernización del tren de cargas que atraviesa provincias agroexportadoras del norte; y financiamiento con tecnología para desarrollar paneles solares que permitan sustituir combustibles fósiles por energías alternativas en el noroeste, son algunas de las iniciativas de cooperación entre ambas partes.

En la provincia de Santa Cruz, en el extremo sur del país, China Gezhouba Group Corp. (CGGC) contribuirá a la construcción de dos represas, proyecto que generará a lo largo de la construcción 5.000 empleos directos e indirectos y que en el futuro permitirá el aprovechamiento energético del río Santa Cruz. De las dos firmas argentinas que participan, una de ellas ha sido vetada por el gobierno argentino (Electroingeniería) por estar vinculada a la corrupción endémica que instaló en gobierno de los Kirchner en el país.

Una de las represas, bautizada "Cóndor Cliff", estará equipada con cinco turbinas de generación tipo Francis, con una potencia de 950 megavatios y la energía media anual producida se estima en 3.268 GWh. La otra, llamada "La Barrancosa", estará dotada de tres turbinas de generación tipo Kaplan; con una potencia instalada de 360 MW y generará una media anual de 1.952 GWh.

Con ocho turbinas en total, ambas represas, ubicadas en el tramo definido entre el lago Argentino y un punto ubicado 135 kms. aguas arriba de la localidad de Comandante Piedrabuena, producirán el 4% de la energía que requiere todo el consumo de Argentina, la tercera economía de América Latina.

China ha acompañado en los últimos años a la Argentina en la renovación de sus ferrocarriles Belgrano Cargas, San Martín y Urquiza Cargas, ramales clave para el país al unificar todo el noroeste con los principales polos de exportación. El programa incluyó la compra de 107 locomotoras de fabricación china y 3.500 vagones, provenientes de la empresa china CRRC.

El plan de renovación tiene financiamiento de China y está centrado en especial, en el ramal Belgrano Cargas –u$s 2.470 millones– que conecta el noroeste del país (provincias de Chaco, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy y Santa Fe), con los puertos del Gran Rosario, polo agro-exportador ubicado en el este, y que supone la rehabilitación de 1.500 kms.de vías.

Para Guillermo Fiad, presidente de Trenes Argentinos Infraestructura “el apoyo de China, a través de sus empresas y de su crédito, que se enmarca en el acuerdo entre los dos países, ha sido uno de los principales motores para todo este proceso de transformación”.

Pero la cooperación no es sólo en represas y ferrocarriles. En la provincia de Jujuy, en el límite con Bolivia, se instalará en el 2019, Cauchari, una planta fotovoltaica con financiamiento y tecnología provenientes de China, con el objetivo de sustituir combustibles fósiles por energías alternativas.

El proyecto de paneles solares, liderado por la empresa china Shanghai Electric Power Construction Co. (SEPC), permitirá aumentar la capacidad de generación del tendido eléctrico de Argentina, reduciendo los costos de energía y las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en al menos 325.000 toneladas.

El nuevo parque solar de 600 hectáreas, responde a un acuerdo de construcción de la planta por u$s 390 millones de dólares, 85% financiado por China, y el 15% restante por el gobierno de Jujuy. La iniciativa creará alrededor de 1.500 puestos de trabajo, directos e indirectos, con alto impacto en el empleo en las zonas aledañas. La generación será mayor a 750.000 megavatios-hora (Mwh) en el primer año de operaciones.

Resta ahora, para Fernández Taboada, que los argentinos “hagamos muchos más esfuerzos para tener una relación comercial más intensa con China”.

Fuente: Xinhua – Redacción Marco

 

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