20 de Julio de 2018| Última actualización 14:42 GMT

Nuevo Mega-puerto de Veracruz, el proyecto portuario del siglo para México

Marco Trade News | 29 Marzo del 2018
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Autor imagen: GETTY IMAGES

El nuevo Puerto de Veracruz en México es considerado el proyecto portuario más importante en los últimos cien años. Se prevé que al concluirse su construcción será más grande que los Puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas.

 

Representa también uno de los desarrollos de obra pública más importante para el Gobierno actual, abriendo oportunidades a una globalización más cercana entre América Latina y el resto de las regiones marítimas del mundo. Desde su anuncio, el proyecto permitió visualizar alcances insólitos para la importación y exportación de mercancías, proyectando a México como uno de los principales centros logísticos a nivel mundial;

 

Es considerada la obra portuaria más importante de la última década y la segunda mayor infraestructura del sexenio en México supondrá una inversión de 3.787 millones de dólares en 12 años y tras sortear los reclamos ambientalistas, podrá comenzar a operar en menos de 100 días.

 

El proyecto está en curso desde la década de los ’90. Las primeras negociaciones para su realización comenzaron bajo el mandato de Felipe Calderón. Para esta mega-obra se había elegido, en 2008, a la Bahía de Vergara como el lugar idóneo, pero una serie de  denuncias de organizaciones ambientalistas y de las comunidades pesqueras, postergó su definición que acaba de llegar, tras la cumplimentación de las consultas públicas y algunas medidas de remediación.

 

Ahora se trabaja en la obra del mega-puerto a marchas forzadas para poder recibir sobre la nueva terminal portuaria, en menos de 100 días, al primer barco de gran calado.

 

El puerto de Veracruz surgió en marzo de 1902, en una etapa de intento de industrialización, desarrollo del ferrocarril y apertura del comercio de México con otras naciones. Con más de un siglo de actividad, el puerto que cuenta actualmente con 18 terminales de atraque y 554 hectáreas de superficie, ya no tenía condiciones suficientes para recibir los grandes buques portacontenedores de última generación y el desarrollo del comercio marítimo global habían rebasado sus capacidades.

 

Desde hace una década, la Administración Portuaria Integral de Veracruz (APIVER) y el gobierno del país, habían elegido a la zona de Bahía de Vergara, cercana al actual puerto, para una urgente ampliación. Pero el proyecto tropezó con dos inconvenientes: un tema ambiental con el hallazgo de arrecifes coralinos vinculados al Sistema Arrecifal Veracruzano, que tras una larga tramitación legal ha sido superado al haberse obtenido por parte de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) la resolución de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), con las correspondientes condicionantes, lo cual permitió comenzar con los trabajos; y una intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia por los vestigios arqueológicos presentes, que obligó a tomar medidas de protección de ese patrimonio.

“Desgraciadamente, cuando pensábamos que todo ya iba a comenzar, empezamos a tener problema con el tema medioambiental, que eso nos retrasó el proyecto tres años, tres años y medio”, admite el director de la Administración Portuaria Integral (APIVER) de Veracruz, Juan Ignacio Fernández Carbajal, quien señala que se han llevado todas las acciones para reducir el impacto en la flora y fauna del lugar y  se han reubicado más de 42.000 organismos de arrecife en una zona segura.

 

Superados ahora esos desafíos, la ampliación del Puerto se ha puesto en marcha definitivamente para salvar sus actuales dificultades. Solo el año pasado, el puerto de Veracruz recibió 28 millones de toneladas de carga y la promesa del nuevo puerto apunta a movilizar hasta 95 millones de tn. anuales en 2030.

 

La Presidencia de México cuando dio a conocer el Programa Nacional de Infraestructura (PNI) 2014-2018, incluyó como uno de los principales proyectos de inversión portuarios el de la ampliación de Veracruz hacia la zona norte, cuya conclusión está prevista para el 2025.

 

Se trata de una inversión de 3.787 millones de dólares en 12 años, con lo el puerto de Veracruz adquirirá categoría internacional y permitirá mayores entradas marítimas, contribuyendo así de forma importante a alcanzar la meta sexenal del gobierno del presidente Peña Nieto de movilizar 500 millones de toneladas anuales de mercancías en los puertos mexicanos.

 

En el papel, los pronósticos de crecimiento relucían, en la realidad, el hallazgo de arrecifes coralinos en las cercanías frenó en seco estas expectativas.

El ambicioso proyecto que aspira a triplicar la capacidad portuaria en Veracruz. En 2015, se comenzó la construcción del rompeolas más grande de América Latina: un muro de 4,2 kilómetros de longitud, capaz de contener olas de hasta 6,8 metros de altura; una hazaña de ingeniería marítima bajo la tutela de la empresa Caltia, filial mexicana de la empresa española Copasa. Manuel Tobar, director general de Caltia, explicó que el rompeolas tuvo un coste de 135 millones de dólares y cuenta con bloques de concreto de hasta 20 toneladas de peso para frenar la violencia del oleaje.

 

Este muro marítimo que se levanta bajo el abrigo de las aguas del golfo de México es la línea de salida de un mega-puerto que tendrá 32 posiciones de atraque y cinco terminales para recibir todo tipo de productos, desde granos y minerales hasta vehículos e hidrocarburos. Todo, sobre una extensión de 1.113 hectáreas.

 

En una primera etapa se invertirán unos 1.700 millones de dólares, de los cuales unos 378 millones de dólares provendrán de fondos públicos y el resto será capital privado.

 

Fernández Carbajal, quién ha supervisado el proyecto desde sus orígenes, estima que esta ampliación posicionará a Veracruz en el primer o segundo lugar en capacidad de carga de América Latina aún con la incertidumbre actual acerca del destino del TLCAN, ya que EEUU representa es el principal socio del puerto veracruzano con una movilización de carga de un 45%: “El mercado globalizado ya no se puede detener, no puedes cerrar un país de otro. Es cuestión de ajustes en el TLCAN, pero finalmente se va a llegar a un acuerdo”.

 

Ante un posible cambio de gobierno, el directivo de APIVER asegura que la primera etapa del proyecto, a concluirse en 2024, está blindada frente a cualquier cambio político, porque ningún presidente “puede darse un tiro en el pie, no puede parar el crecimiento de un país, no puede parar la entrada y salida de productos comerciales”.

 

La ampliación será concluida en 2030 con una inversión total de 3.787 millones de dólares y una capacidad para recibir 95 millones de toneladas cada año de barcos provenientes de más de 144 rutas distintas. El alza de operaciones implicará un crecimiento de mano de obra en el Estado de Veracruz. Si en el actual puerto trabajan cerca de 10.000 personas de forma directa, la nueva central portuaria significará 140.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos.

 

 

 

 

 

 

Fuente: www.tibagroup.com – El País

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