19 de Noviembre de 2018| Última actualización 06:41 GMT

Nuevos ‘Silicon Valley’ crecen como hongos y trabajan para revolucionar el mundo

Marco Trade News | 11 Julio del 2018
Sillicon_valley

Autor imagen: Foto cortesía

El mundo asiste a una multiplicación sorprendente de centros de investigación e innovación en todo el Planeta, donde se trabaja para revolucionar el mundo.

El conocimiento es como las esporas presentes en los hongos. En biología, el término ‘espora’ designa un cuerpo microscópico (unicelular o pluricelular) que se forma con fines de dispersión y supervivencia por largo tiempo en condiciones adversas. La nueva dispersión del conocimiento funciona igual: aún en países y regiones con condiciones no propicias está expandiéndose de manera extraordinaria.

Durante las décadas de los ‘50 y ‘60, había silicio en los chips de las computadoras y el  valle de Santa Clara, en California estaba a la vanguardia de la innovación científica, impulsado por la inversión del gobierno en investigación y por la cercanía del Stanford Research Park. 

Vinculadas a los avances científicos de la época, la invención del transistor y el microchip provocaron verdaderas olas de creatividad tecnológica. Buena parte de ese fenómeno tuvo lugar en el área de la Bahía de San Francisco. Pero fue la llegada de internet y el teléfono inteligente, cuando las empresas on line y las apps reemplazaron a las ciencias duras como instrumentos de disrupción. Acaba de aparecer en el firmamento la luminosa estrella de  Silicon Valley.

Actualmente, las empresas startup más asociadas con Silicon Valley son compañías como Twitter, Uber y Airbnb, todas basadas en San Francisco, pero lejos de la versión inicial de Silicon Valley. En realidad, existe una identidad de Silicon Valley, pero ya no es estrictamente un lugar sino una red global de núcleos tecnológicos dispersos en todo el planeta, que aspira a revolucionar el presente y redefinir el futuro.

Cientos de experiencias se multiplican por todo el mundo en el corazón del mundo desarrollado pero también en países emergentes e incluso regiones del mundo en vías de desarrollo.

Un apasionante artículo de Gonzalo Toca (esglobal.org) da cuenta de siete grandes experiencias globales que comparten con Silicon Valley su filosofía primordial y que miran a California con devoción, pero que avanzan sobre sus propias ideas innovadoras y convocan  a inversores, fondos de capital de riesgo y bancos de inversión con la misma intensidad que su mentor y despertando el mismo interés en las capitales financieras del mundo.

Las nuevas grandes ‘esporas’ del conocimiento están en India, Australia, China, Kenia y, México.

Pero también en el corazón de EEUU y de Europa. Gonzalo Toca destaca el relevante y poco conocido papel de Washington DC en la vanguardia tecnológica de EEUU y la interesante experiencia europea de innovación descentralizada, en Alemania con versiones diminutas e hiper especializadas, en las que Berlín se dedicará a fintech e Internet de las cosas, Leipzig y Dresde a Internet de las cosas, sistemas inteligentes y energía, Fráncfort a fintech, Colonia a insurtech, Hamburgo y Dortmund a logística, Potsdam a innovación para medios de comunicación, Stuttgart a manufacturas disruptivas, Múnich a movilidad, Karlsruhe a inteligencia artificial, Nuremberg-Erlangen a medicina electrónica y Ludwigshafen/Mannheim a industrias químicas.

El objetivo es rociar con dinero público a las ciudades que tengan capacidades –por talento, por perfil de empresas, por centros de investigación y universitarios, por ubicación geográfica, etc– para potenciar los sectores que deberían generar las innovaciones sobre las que se va a sostener la Cuarta Revolución Industrial.

Pero resulta estimulante observar la nueva dispersión del conocimiento que funciona con la misma intensidad aún en países y regiones con condiciones no propicias y cómo está expandiéndose de manera extraordinaria en India, Australia, China, Kenia y México, como grandes ‘esporas’ multiplicadoras del conocimiento.

India: A más de 1500 kms de Nueva Delhi y a 575 de la mítica Bangalore, que durante años fuera el símbolo del  liderazgo tecnológico en India, se alza HITEC City (Hyderabad Information Technology and Engineering Consultancy). Es un campus de 61 has. de investigación avanzada en Tecnología de la Información, Ingeniería, Informática de la Salud y Bioinformática en los suburbios de Hyderabad, donde se alojan empresas como Google, Facebook, Microsoft y Uber.

El número de startups que alberga HITEC es superior al de Bangalore. Uno de cada 10 negocios del sector se conforman allí y cada día atrae a las empresas más prometedoras de nuevas tecnologías financieras (fintech). Uno de sus objetivos es convertirse en un enorme hub para experimentar con nuevos sistemas de pagos y blockchain por lo que acaban de sellar un acuerdo con Visa y Thomson Reuters.

Australia: En Melbourne se vive algo parecido. La ciudad se ha convertido en el centro de l innovación tecnológica del país las sedes de algo más de la mitad de las principales empresas tecnológicas locales, donde han instalado sedes empresas como IBM, Microsoft o Intel. El sector de nuevas tecnologías factura ya más de u$s 25.000 millones y emplea a casi 100.000 personas. El cambio es tal que el año, una de las mayores incubadoras de Silicon Valley decidió abrir una delegación en Melbourne.

Una serie de planes estratégicos como Melbourne-Australia’s Knowledge Capital; Melbourne 2030 y el City Plan 2010, han posicionado a Melbourne, la capital del Estado de Victoria. como una Ciudad Internacional del Conocimiento. A ello se agrega el “Future Melbourne”, una iniciativa de planeación comunitaria para la implementación de diferentes políticas públicas bajo el esquema del desarrollo basado en el conocimiento.

China: Durante años, el Silicon Valley de China fue Shenzhen, una región continental muy próxima a Hong Kong que ofrecía la ventaja de estar a medio camino entre la antigua colonia británica y la inmensa Cantón. Todavía hoy residen allí dos de los gigantes tecnológicos chinos: Tencent y Huawei. Pero ahora, con la instalación de JD.com, una de las mayores plataformas de comercio electrónico del mundo, de Baidu, segundo buscador más importante del planeta y de Didi Chuxing, uno de los competidores más temibles de Uber en Asia, es la propia Beijing la que protagoniza una revolución en la innovación tecnológica.

Ya no se trata tan sólo de la capital de la segunda potencia mundial ni de su centro administrativo, sino de una pujante ciudad del conocimiento donde los jóvenes emprendedores se forman en una de las mejores facultades de ingeniería del mundo (Tsinghua), acceden a ayudas gubernamentales desconocidas en Silicon Valley, ponen a prueba sus productos en un mercado local de más de 25 millones de personas hiper-conectadas mediante unas infraestructuras digitales y físicas propias de Europa y se sumergen en un entorno poblado de gigantes startups locales como China Internet Plus (especializada en la venta por Internet y en la comida a domicilio) o internacionales como el fabricante de móviles Xiaomi.

Kenya: Nairobi, la pujante capital de Kenya , posee una red de alta velocidad comparable con la de las capitales de los principales países emergentes y se ha convertido en el hub tecnológico más importante de África oriental. Samsung, Intel, Yahoo, Google, IBM o Microsoft han abierto sus sedes y los inversores de capital riesgo y los emprendedores de muchos países ven a Nairobi con un enorme potencial. El principal motor de la transformación tecnológica de Nairobi fueron los incentivos gubernamentales siguiendo el modelo e India.

Allí han nacido proyectos deslumbrantes como M-Pesa, que incorporó a 20 millones de africanos al sistema financiero, haciendo posibles los pagos y las transferencias, remesas incluidas, con el móvil. M-Pesa. Su reciente, acuerdo con PayPal, podría catapultar el pujante comercio electrónico de la región. M-Pesa, mueve casi la mitad del PIB de Kenya y ha mejorado la situación de pobreza en 200.000 hogares. El 12 % de los adultos subsaharianos posee una cuenta de dinero móvil frente a un 2 % en el resto del mundo y en la región hay el triple de monederos electrónicos que en EE UU.

En poco más de una década, Kenya se ha convertido en el paradigma de la banca móvil. El sector tecnológico incrementó en 10 años (2002-2013) de 20 a 420 millones de dólares, según Mail & Guardian. Y empresas como iHub, un 'coworking' que en cinco años, se ha convertido en líder de la innovación tecnológica del país. El crecimiento ha sido tan ejemplar que Nairobi ha pasado de apodarse Nairobbery, por la inseguridad de la ciudad hasta hace pocos años, a Silicon Savannah. Nairobi ha sido recientemente clasificada como una de las 20 ciudades de mayor éxito en la innovación, la habitabilidad y capacidad de reinventarse.

México: Guadalajara, la capital del estado de Jalisco y segunda ciudad con mayor población en México, es conocida como “el Silicon Valley mexicano” por constituir el clúster tecnológico más importante del país, de reconocimiento a nivel mundial gracias al desarrollo de la industria de software. Hoy alberga 15 multinacionales como Oracle o IBM, cuenta con una extensa red de pymes que manufacturan componentes electrónicos para esas empresas y ha apostado desde hace algún tiempo por startups como Kueski, dedicada a la concesión digital de microcréditos.

En los últimos 15 años registró una inversión acumulada de más de u$s 4.500 millones, exportaciones por u$s 148.000 millones y emplea a más de 100.000 personas, con la perspectiva de crear 6.000 nuevos puestos cada año. Aloja a 600 empresas de alta tecnología, 78.000 profesionales en IT (servicios tecnológicos de información), 35 centros de diseño y 4 importantes Centros de investigación, hoy poblados por licenciados del MIT o deportados de Silicon Valley, gracias a las políticas de Trump.

Fuente: esglobal.org – el finaciero mx – university of nairobi

 

0 COMENTARIOS

Debe estar registrado para comentar