22 de Septiembre de 2018| Última actualización 23:05 GMT

Total y Shell compiten con Repsol por conquistar el mercado renovable español

Marco Trade News | 16 Mayo del 2018
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Autor imagen: Foto cortesía

Grandes multinacionales dedicadas al crudo exploran las posibilidades de entrar en la generación eléctrica con fuentes limpias. El mercado se encuentra actualmente en plena ebullición

Las grandes petroleras no desconocen que el negocio del crudo tiene fecha de vencimiento. Más tarde o más temprano, los requerimientos de energías limpias lo irán desplazando. Hace algunos años atrás, iniciaron un fuerte proceso de compra de activos gasíferos para preparar su reconversión, pero los extraordinarios avances de las energías renovables, han obligado a cambiar el rumbo y hoy apuestan por hacerse un lugar en el nuevo escenario.

Por ahora se mueven con sigilo para no disparar los precios. Es lo que está sucediendo en el mercado de las energías renovables en España. Grandes jugadores como el gigante francés Total, la holandesa Shell o la portuguesa Galp, de manera muy reservada según las fuentes, sondean la adquisición de activos, para  tomar posiciones en la generación de energías limpias.

De manera más abierta, la avanzada de ese movimiento la protagoniza Repsol. Ya en noviembre pasado le había dado mandato a Alantra para que le busque oportunidades de compra dentro del segmento de energías renovables, con la intención es diversificar su negocio, para estar preparada ante la transición energética que se avecina.  La petrolera española mostró interés por Renovalia (Cerberus), X-Elio (Gestamp y KKR) y Audax (Fersa), pero las discrepancias en los precios entre las partes hicieron que los intentos no prosperaran.

Repsol, con casi 4.000 millones de euros en caja después de la venta de su participación en Gas Natural, busca una operación que le permita ganar tamaño en el negocio de generación eléctrica. Se prevé que con el anuncio de su nuevo plan estratégico, en junio próximo, se revelen sus planes de crecimiento en este segmento.

Las multinacionales Total, Shell o Galp muestran interés no solo por empresas de renovables en fase de explotación sino que incluso plantean la posibilidad de adquirir proyectos en fase de desarrollo.

Shell busca a través de su socio en España, Demetrio Carceller, poseedor de una de las mayores fortunas de España y dueño del Grupo DISA, primera compañía canaria de distribución de productos energéticos (gasolina, gases butano y propano) y el primer operador independiente de estaciones de servicio a nivel nacional con casi 600 puntos de venta, de los cuales casi 400 llevan la marca Shell.

DISA Renovables, parte del Grupo, primer productor de energía fotovoltaica en las islas Canarias, está construyendo tres nuevos parques eólicos en el sur de Tenerife, que se sumarán a los actuales para superar los 64 MW.

En la carrera por las renovables, también están anotadas BP y  Cepsa. Esta última es una compañía energética global de petróleo y del gas, que pertenece al Mubadala Invest. Co., de Abu Dhabi, que ha sido una de las  empresas líderes del sector energético en España con actividades en los cinco continentes y que ahora se propone su primer desarrollo eólico en Jerez de la Frontera (Cádiz).

El interés de estas compañías es múltiple: requieren mucha electricidad para mover sus negocios, estrechamente vinculados al mundo de la movilidad; cuentan con extensas redes de estaciones de servicio que pueden adaptarse a los sistemas de recarga de los autos eléctricos y éstos reducirán el negocio del petróleo en el futuro.

De hecho, muchas de estas compañías asumen que la pelea por seguir contaminando está perdida y que a largo plazo su negocio petrolero está agotado, por lo que tratan de iniciar un proceso de adaptación para sobrevivir.

Está claro que el futuro pasa por la electrificación y el cumplimiento de los objetivos medioambientales globales. En ese camino aparecen propuestas de imposiciones más altas al gasoil; grandes ciudades europeas comienzan a poner serias limitaciones a la circulación de vehículos con motor diesel y se incrementan los controles a la contaminación (ej. Volskwagen, etc).

Todo ello está provocando que las valoraciones de las compañías de generación renovable se estén elevando con fuerza y vivan un explosivo ascenso bursátil (Audax, 380% en 2018), lo que ha despertado el interés de los grandes jugadores energéticos.

 

Fuente: El Confidencial – Redacción Marco

 

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