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Trump asegura que los aranceles ayudarán a pagar la enorme deuda de EEUU

Marco Trade News | 21 Agosto del 2018
Trump

Autor imagen: Foto cortesía

A dos días de la nueva ronda de conversaciones con China, Trump insiste en que los aranceles ayudarán a pagar el monumental déficit de EEUU, una afirmación que los expertos desmienten.

Confirmando su consolidada concepción proteccionista, producto de un nacional-populismo cerril, el presidente Trump tuiteó que sus aranceles “funcionan a lo grande” y afirmó que los ingresos por estos nuevos impuestos a la importación serán de gran ayuda para pagar la monumental deuda de EEUU. 

Esa especulación no tiene el menor rigor académico y los expertos señalan que claramente no será así como suceda.

La ideología de Trump proviene de un mundo pre-globalización que concibe los productos importados como “competencia” desleal o negativa. No entiende las cadenas de valor de la globalización que han permitido un verdadero “hongo atómico de riqueza” y un abaratamiento extraordinario de innumerables productos básicos para la población.

El actual mandatario de EEUU concibe los aranceles como un impuesto a los extranjeros, cuando, en realidad, son impuestos a las empresas y consumidores de su propio país, que tienen que pagar 10, 20 o 30% más por productos y equipos. Ese mayor costo disminuye las ganancias de las empresas o pasan a los consumidores.

En el muy largo plazo y solo en determinadas producciones podría suceder que las empresas que se abastecen de bienes importados, busquen proveedores locales. Pero ello los enfrentará a costos internos (salarios por ejemplo) que deberán adecuarse a la baja para ser competitivos con los producidos en el exterior y a un supuesto imaginario que es que la producción local se hiciera a la vez, íntegramente con bienes y equipos no importados.

Los críticos en su país le atribuyen a Trump una fuerte tendencia a la mentira o a las medias verdades. La afirmación sobre el pago de la deuda con aranceles es parte de esa propensión presidencial: EEUU tiene una deuda de más de u$s 21 billones. 

Los aranceles impuestos a productos extranjeros hasta ahora, alcanzan a los 85.000 millones de dólares, lo que significa que, en el mejor de los casos, permitiría recaudar unos 21.000 millones de dólares, es decir el 0,1%, un porcentaje minúsculo de la deuda. Una cantidad pequeña, que básicamente está siendo pagada por los consumidores estadounidenses.

Ello sin contabilizar las pérdidas por mayores costo internos y los subsidios por u$s 12.000 millones que tuvo que otorgar a los agricultores afectados por los aranceles, gasto adicional que reduce a casi la mitad el hipotético dinero recaudado por sus aranceles.

Por otra parte, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, desde que asumió el cargo, Trump ha acrecentado enormemente la deuda en 1,6 billones más, fruto de una reducción importante de impuestos y de mayores gastos gubernamentales en el ejército y en otras  prioridades establecidas por su Administración.

Si hipotéticamente fuera posible aplicar aranceles a la totalidad de los bienes importados desde China y la UE, un paso que acarrearía consecuencias insoportables para el orden económico y político global y para el propio EEUU, lo recaudado alcanzaría para pagar el 1% de la deuda.

Por lo que la afirmación de Trump de que sus aranceles “funcionan a lo grande” y que los ingresos por aranceles a la importación serán de gran ayuda para pagar la monumental deuda de EEUU, no son aseveraciones basadas en la realidad. 

Fuente: The Washington Post – Redacción Marco

 

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