19 de Junio de 2018| Última actualización 22:12 GMT

Trump se pelea con líderes del G7 y decide irse antes de que termine la Cumbre

Marco Trade News | 09 Junio del 2018
G7

Autor imagen: Foto cortesía

La fractura entre las grandes potencias del G7 se agravó ayer en el inicio de la Cumbre de líderes en Canadá. El presidente de EEUU pateó el tablero una vez más, reclamando la reincorporación de Rusia.

La jugada de Trump estuvo dirigida a romper la unidad de los restantes integrantes del G-7, sabiendo que era un reclamo que la coalición populista y prorrusa que llegó al poder en Italia no podía rechazar. Y tuvo razón: recibió el inmediato apoyo del primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ante el rechazo indignado de Merkel, Macron y los restantes líderes, incluídos el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker y el del Consejo Europeo, Donald Tusk, quien acusó a Trump de querer “cambiar el orden internacional”.

Rusia fue expulsada del entonces G-7+1, a raíz de la crisis de Ucrania por la anexión de la península de Crimea en 2014.

Trump abrió ese nuevo frente antes de comenzar la Cumbre, porque sabía que sus supuestos aliados estaban acordes en el rechazo a las medidas proteccionistas que el presidente de EEUU impulsa y a la guerra comercial que ha desatado, lo que crispó aún más el clima de una reunión que se prevé muy difícil.

En las reuniones previas al comienzo formal de la Cumbre que Trump mantuvo con el anfitrión, Justin Trudeau y con el presidente francés Emmanuel Macron, trascendió que las conversaciones habían sido ásperas, lo que condicionó el comienzo de la Cumbre.

Trump había aprovechado el día anterior para descargar una serie de tuits especialmente provocativos, con ataques muy directos a Canadá y a la UE y anticipando que usaría la Cumbre para reclamar por unos acuerdos comerciales “más justos”: “Por favor, díganles al primer ministro Trudeau y al presidente Macron que están gravando a EEUU con aranceles masivos y trabas no monetarias. El superávit comercial de la UE con EE UU es de 151.000 millones de dólares y Canadá mantiene a nuestros agricultores y otros fuera. ¡Tengo muchas ganas de verles mañana!”, escribió en tono amenazante.

También salió a provocar al primer ministro canadiense: “Se pone tan indignado, sacando a la luz la relación de EE UU y Canadá por años y todo tipo de cosas... pero no menciona el hecho de que nos gravan hasta un 300% en lácteos y dañan a nuestros ganadores, ¡matan nuestra agricultura!”. Y en un tuit posterior, a la Unión Europea y a Canadá, arremetió: “Levanten sus aranceles y barreras o lo haremos mejor que ustedes”.

Con ese clima creado por él, Trump aterrizó en suelo canadiense ayer y continuó su diatriba en las primeras conversaciones con ambos mandatarios, de las que solo trascendió que habían sido “asperas”.

La tensión llegó al máximo cuando la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee, confirmó de manera sorpresiva que Donald Trump se retiraría el sábado, antes de que termine la reunión prevista, lo que implica desairar a sus aliados, evitando debatir con ellos los temas de la agenda prevista: comercio, calentamiento global y futuro de los océanos.

La marcha de Trump se traduciría como un desplante y un desinterés por parte del presidente de EEUU de oír siquiera a los demás líderes mundiales del G-7.

A efectos de evitar el escándalo, se decidió tratar en primer lugar los temas menos conflictivos como perspectivas económicas globales e inteligencia artificial. Durante el almuerzo en el suntuoso Le Manoir Richelieu donde se alojan, la tensión pareció mitigarse y  los líderes occidentales hablaron de los movimiento migratorios y la desigualdad, como dos de los elementos que están influyendo en la frustración de la opinión pública, “pese a la buena situación económica” global.

Finalmente se pudo hacer la tradicional “foto de familia”, que siguió al almuerzo en los jardines del hotel donde se celebra la Cumbre, en la que los líderes aparecieron relajados, conversando unos con otros y sonriendo para las cámaras.

Pero las diferencias entre el presidente de EE.UU. y sus aliados exhiben una fractura cada vez mayor. De hecho, el probable que contra lo que es habitual no se logre una declaración conjunta al termino de la Cumbre.

De hecho, Macron resaltó en unas declaraciones vehementes, que no sería conveniente firmar cualquier cosa con tal de acordar: “Puede que al presidente de EEUU no le importe quedar aislado, pero al resto tampoco nos importa firmar un acuerdo de seis países”.  Y recordó desafiante, que el mercado de esos seis países juntos es mayor que el de EEUU.

Fuente: Agencias

 
 

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